JORGE MANRIQUE

 

La figura de Jorge Manrique es muy nombrada y recordada por todos los villoreños, sin embargo apenas saben nada de su vida, salvo que tenía una casa en Villamanrique (la Casa Grande) , era comendador de Montizón y escribía poesía.

 Su nacimiento se produjo hacia 1440, En cuanto al lugar hay hipótesis, la más extendida es que nació en Paredes de Nava (Palencia), sin embargo, otros autores, centran su nacimiento en Segura de la Sierra (Jaén).

De una u otra forma, todos coinciden en que su infancia debió transcurrir, en este último lugar, de donde era comendador su padre Don Rodrigo Manrique.

Jorge Manrique nace en un periodo revuelto, Castilla se encuentra en plena Guerra Civil, que enfrenta al Privado Don Álvaro de Luna con gran parte de la nobleza castellana, encabezada por los Infantes de Aragón, dentro de este grupo tiene un papel destacado la familia Manrique.

 

       En la batalla de Olmedo, 1445, los Infantes son derrotados definitivamente por Luna. Durante la adolescencia de Jorge Manrique tiene lugar la caída en desgracia del privado Don Álvaro de Luna, su prisión y muerte, la muerte del Rey Juan II, y subida al trono de Enrique IV.

    Su vida fue un constante guerrear, desde muy joven recibió los hábitos de la Orden de Santiago y desde entonces se va a ver envuelto en el clima de enfrentamientos armados que asolan Castilla, en este periodo.

     En 1465 se abre una nueva guerra civil, que enfrenta al rey Enrique IV con su hermano Alfonso.

Junto a esta guerra principal se desarrollan otras, que podíamos llamar peleas entre familias, a este genero corresponde la toma del Castillo de Montizón, reivindicado por los Manrique frente a los Iranzo.

     El Castillo fue sitiado por Don Pedro Manrique (hermano de Jorge) en los años 1465 y 1466, ambas sin el resultado apetecido: pues los Iranzo lograron romper el cerco. Muy distinta suerte aconteció en 1467, fecha en la que nuevamente Don Pedro Manrique vuelve a poner cerco a la fortaleza, esta vez con éxito.

De esta forma pasó el Castillo de Montizón y su encomienda a manos de la familia  Manrique.

     Jorge debió participar activamente bajo el mando de su hermano en estas acciones, pudiéndose explicar al hecho de no aparecer en las crónicas, al ser un segundón  en la línea sucesoria familiar.

    En 1475, contrae matrimonio con Doña Guiomar de  Menesas en Toledo. Fruto de este matrimonio  nacerá sus dos hijos: Luís y Luisa.

 El primero de los cuales le sucederá como Comendador de Montizón.

Una de las acciones bélicas más sorprendentes llevadas a cabo por Jorge en su entrada militar en Baeza, en la guerra de sucesión que enfrenta a Isabel y Juana.

    Por lo que respecta a su obra, señalar que en la familia de nuestro personaje hubo distinguidos escritores, como Gómez Manrique y Don Iñigo López de Mendoza, marqués de Santillana.

    Jorge Manrique dejó una obra relativamente escasa, en las que cabe distinguir dos tipos definidos de composiciones.

Uno de poemas breves, de inspiración amorosa y tono cortesano, que revisten con frecuencia la forma de canciones, en el que la amada aparece como un castillo o fortaleza, como:

 La fortaleza nombrada

Esta en los altos alcores

De una mesta,

Sobre una peña tejada,

Maciza toda de amores,

Muy bien puesta:

Y tiene los baluartes

Hacia el cabo que ha sentido

El olvidar,

Y cerca de las otras partes,

Un río muy crecido,

Que es nombrar.

En este no nos es difícil imaginar  que está inspirado en el propio Castillo de Montizón.

 Y un segundo tipo de composiciones, donde Jorge Manrique muestra un nivel muy superior al resto de su obra, es en  “Coplas a la muerte de su padre “.

Escritas con elegancia, profundidad en el sentido de la vida y de la muerte, las coplas es una de las composiciones más bellas de la literatura española de todos los tiempos.

    La hondura y sinceridad con que el poeta expresa sus sentimientos ante la brevedad de la vida y la vanidad de las cosas mundanas, además de la emoción con que transmite el elogio fúnebre de su padre, hacen de las Coplas no sólo la más famosa elegía de la literatura española sino una de sus cumbres